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Asalta a mujeres para olerles las axilas
Reclaman compartir boletos de lotería premiados Esther. Se trata muchas veces de una auténtica estafa relacionada con la creciente afición al litigio de la población española. Consiste en denunciar a un familiar o conocido al que le ha tocado algún premio de azar alegando que jugaban juntos y que el encargado de custodiar el boleto se niega a compartir. A veces funciona, sobre todo cuando se juntan un grupo de amigos o compañeros de trabajo reclamando el premio que le ha tocado a uno de ellos, porque le da más credibilidad al asunto. Es cuestión de intentarlo, lo peor que puede pasar es que el agraciado se enfade, pero a la gente no le suele preocupar demasiado la amistad o la familia cuando hay mucho dinero por medio. Estas cuñadas valencianas han debido dejar de hablarse desde que una reclamó en un juzgado el reparto de los seis millones de euros de un cuponazo que le había tocado a la otra más cuatro años de cárcel. Las dos cuñadas vendían cupones de la ONCE en los bares que regentaban en Albuixech (España) y tenían un acuerdo verbal para intercambiarse un boleto de los que vendían los viernes. En septiembre de 2005 resultó premiado el número que vendía una de las cuñadas que se había quedado con tres boletos. Dos estaban premiados con 35.000 euros y el tercero con seis millones de euros porque tenía un premio adicional a la serie. La mujer le dio uno de los boletos premiados con 35.000 euros a su cuñada, pero ésta quería que también repartiera con ella el premio gordo. Finalmente, la Audiencia de Valencia absolvió en junio a la acusada porque el pacto establecido para compartir los boletos era demasiado difuso. Por otro lado, el Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción Número 5 de Paterna (España) ha archivado en junio una denuncia contra otra vecina de Burjassot a la que también le tocaron seis millones de euros en un cuponazo. A esta la denunciaron cuatro ex amigas que explicaron que tenían un pacto verbal para compartir boletos de lotería. Parece ser que la denunciada jugaba también un número con una vecina y que ese fue el que le tocó. Atraco a planta armada
La yuca es una planta desértica que se caracteriza por sus hojas puntiagudas y dentadas. En Estados Unidos se la conoce vulgarmente como "bayoneta española". El original atracador, identificado como Gelando Olivieri, entró en junio en una tienda de bebidas de DeLand (Florida) con la planta en las manos, sin despertar sospechas, hasta que se encaró con un empleado y empezó a blandir la planta, amenazando con clavársela si no le daba cincuenta dólares. Original, pero nada ambicioso. Nada que ver con esos exagerados que pretenden cobrar cheques por cientos de miles de millones. Por desgracia para él, un cliente con reflejos le atacó con un taburete de bar, haciéndole huir. Olivieri fue detenido poco después y se le acusa de robo a mano armada. ¿Podrá prosperar la acusación? Los vecinos de la zona han alabado la creatividad de Olivieri. Opinan que habría menos víctimas de violencia si los delincuentes utilizaran como armas plantas voluminosas en lugar de pistolas. Turismo de riesgo para los homosexuales
Algunos corresponsales dicen que todo empezó por la llegada a Gambia de gays que huían del vecino Senegal, después de que en ese país se arrestara a varias personas durante una boda gay en febrero. Ambos países son de religión musulmana, y en Gambia los que mantienen relaciones sexuales consentidas se enfrentan a penas de hasta 14 años de prisión. |
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