|
www.adeguello.net
/ revista
bimensual de crítica de crímenes / número 6- noviembre
2004

Chapuza
del mes
Atracador
sin suerte, violador sin sesos
Juanma.
Un argentino de 18 años, aspirante a delincuente, abordó
a tres chicas una tarde de septiembre, en Buenos Aires, y las amenazó
con un cuchillo para que le entregaran su dinero. Pero ellas no llevaban
mucho y sólo consiguió quitarles dos pesos. Entonces el
atracador, que iba montado en bicicleta, se llevó a una de las
tres chicas a un descampado y allí la violó.
No debió
de parecerle suficiente, porque en lugar de dejarla libre, obligó
a la chica a que lo acompañara a una pizzería. Tal vez tenía
ganas de comida y conversación después del sexo. Por el
camino, ella se quejó que le dolía una muela, y entonces
él se dirigió a un quiosco donde le conocían (¡todo
esto ocurría en el barrio donde él vivía!) y le compró
analgésicos que le dieron fiados, porque ninguno de los dos tenía
dinero (sólo dos pesos). Después fueron a la pizzería.
Allí la chica se rebeló, pidió ayuda a gritos y el
atracador-violador-secuestrador huyó en su bici. Pero la policía
le detuvo a las pocas horas, porque los del quiosco dijeron quién
era y dónde vivía. Incluso presentaron la anotación
de la compra al fiado.
Como era de esperar, el sagaz criminal de la bicicleta estaba en su casa,
como aguardando a que llegara la policía a detenerlo. También
tenía allí el cuchillo de trabajo.
Se ve claramente que el chaval tiene por delante una carrera brillantísima...
como hazmerreír de los sucesivos presidios a los que le va a llevar
su manera de hacer las cosas. Sólo queda saber cómo pensaba
pagar la pizza.
 
|